La gente tratará de desanimarte y hacer que dejes de creer y te dirán cosas como: "Si Dios quiere que vivamos en salud divina, ¿Por qué la hermana tal y tal sufrió tantas enfermedades? Y ella era una buena cristiana".
No permitas que te saquen del camino recuerda lo siguiente:
Vives en salud en sanidad, porque tomas la Palabra de Dios y la mantienes frente a tus ojos, la mantienes entrando a tus oídos, la mantienes en el medio de tu corazón y la aplicas a tu vida.
Vives en salud divina porque le crees a Dios, porque hablas acerca de ella y porque actúas en ella día tras día.
No esperes hasta tener una emergencia. No esperes hasta que tu cuerpo esté débil y enfermo para empezar a alimentarlo con cada promesa de sanidad que se halle en las escrituras . Siembra diariamente la Palabra de Dios referente a la sanidad en la buena tierra de la fe de tu corazón, de tu alma, de tu mente.
